LA TORMENTA SOLAR QUE HARÁ TEMBLAR LA TIERRA. 2012, EL FIN DEL MUNDO


Principios del año 2012. Un día cualquiera de un fatídico mes, que será recordado por la historia como el comienzo de un nuevo ciclo y el inicio de una nueva etapa de la existencia humana. Hace mucho tiempo que los Mayas  dejaron escrito que algo iba a ocurrir, pero todo hacía pensar que era un error de cálculo, una ilusión pasajera de mentes retorcidas, de auténticos especuladores de las noticias. Pero esa noche muchas cosas cambiaron…. Algo extraordinario iba a suceder…. Y de repente un sonido lejano nos despertó. Eran las 4 de la mañana y algo en el cielo comenzó a brillar de forma extraña. Cada vez más fuerte y amenazante, como un destello multicolor que embrujaba la vista e hipnotizaba con su fabuloso colorido. Nos quedamos mirando aquello pensando en un meteorito o en estrellas fugaces pero…. ¡Nada más lejos de la realidad!. Algo está ocurriendo en todo el planeta ya que las noticias no dejan lugar a dudas: Algo a escala mundial está aconteciendo. Los nervios de los comentariastas de Tv y radio son patentes y nadie sabe cuál es el problema, que es lo que está pasando y, lo que es más importante, que es lo que puede ocurrir. En mis recuerdos vagan imágenes que relacionan lo que estamos viendo con auroras boreales, pero el problema es que no

Las auroras boreales inundan el planeta

nos encontramos en una zona donde sea posible este tipo de visión, más propio de  lugares como el Polo Norte. Pero en los medios de comunicación los expertos están hablando con insistencia de fenómenos de ese tipo, provocados por grandes llamaradas de plasma ardiente procedentes del sol que, se supone, han alcanzado el campo magnético terrestre, llegando a provocar estos fenómenos boreales en todo el planeta. La gente comienza a asomarse a las ventanas, aturdidos por lo que está ocurriendo. Las noticias corren como un reguero de pólvora y en el edificio donde vivo comienza el movimiento, y el sonido de la gente bajando por los ascensores y escaleras hasta alcanzar la calle. De repente, las luces comienzan a parpadear, van y vienen y todo hace presagiar en un corte radical del suministro de forma inminente. El miedo recorre todo mi cuerpo y la adrenalina hace palpitar mi corazón a toda velocidad. Comienzan a oirse gritos y alboroto en todo el edificio: gente corriendo por los pasillos sin saber muy bien a donde ir, personas en pijama por las escaleras, empujones, golpes… De pronto las luces dejan de parpadear para dar paso a la total oscuridad, solo mitigada por el inminente despertar de un nuevo día que se aproxima. Intento bajar por las escaleras, pero varias personas piden ayuda… Se han  quedado atrapadas dentro del ascensor mientras varios vecinos intentan desesperadamente  ayudarlos…. Pero no es posible, ¡se ha quedado entre dos plantas y necesitamos la ayuda de los servicios técnicos!. No hay teléfono, no funcionan los móviles, no hay televisión ni radio. ¿El mundo se ha quedado a oscuras o es solo un pequeño corte de luz pasajero?. Mis peores presagios se están haciendo realidad y tengo miedo,mucho miedo. Esa sensación de sentir que algo inminente y sin pronta solución está a punto de ocurrir. Los gritos se hacen patentes por todo el edificio mientras voy descendiendo por las escaleras entre penumbras y empujones. ¿Qué está pasando?. Esa es la pregunta generalizada entre todos los incrédulos vecinos. En la calle las ambulancias y los coches de bomberos se afanan en intentar socorrer a la infinidad de personas en peligro. Los ordenadores se muestran inútiles ante la falta de fluido eléctrico, no hay redes sociales para poder comunicarse, no funciona la luz ni el teléfono en todo el planeta y los hospitales – es cuestión de horas – pararán de dar servicio, dejando a infinidad de enfermos condenados a su destino: la muerte. Si esto no se soluciona pronto, en días nos moriremos. Dentro de muy poco tiempo nos faltarán elementos tan básicos como la calefacción, el aire acondicionado, el agua potable, los suministros alimentarios, el transporte, las medicinas, las telecomunicaciones… Ya no importa el dinero, ¿para qué se necesita?. Los bancos han dejado de funcionar y los asaltos a tiendas y supermercados están comenzando. En pocas semanas esto será el caos y, lo que es peor, es que no se prevee que haya una solución rápida ya que se han quemado la mayor parte de los transformadores eléctricos de todo el mundo y se taradaría años en reparar los daños… Llevamos ya tres días desde el primer latigazo de luz. La calle se vuelve hostil y comienza a faltar la comida, el agua potable…. Todo. Solo la luz del día nos alimenta con su calor y la esperanza de que algún día podamos retomar la vida perdida en la tierra… Pero ya es tarde, solo nos queda esperar la muerte lenta e inexorable. La extinción del fin de la humanidad se aproxima, poco a poco y lentamente, solo los más fuertes y preparados podrán seguir con vida….

EL  EVENTO  CARRINGTON

Como si de una película de ciencia ficción se tratara, he intentado adentrarme en el tema que nos ocupa y que está relacionado con el fenómeno ocurrido el 2 de septiembre de 1859. En esa fecha se produjo en la tierra  la mayor tormenta solar de todos los tiempos, “El evento Carrington“, conocido así por el astrónomo británico que midió este fenómeno. Pero, ¿que ocurrió ese día?. Auroras boreales en todo el planeta, incluso en lugares tan extraños para este tipo de fenómenos, como pueden ser Madrid, Roma, La Habana, Hawai, etc. que llegaron a transformar la noche en día. Además la red de telégrafos mundial quedó literalmente “frita” en muchos lugares del planeta (el telégrafo había empezado a funcionar en 1843 en Estados Unidos), aparte de quedar destrozados los escasos aparatos eléctricos de que

Imágenes publicadas por la Nasa en agosto del 2010 donde se observa un agujero en la corona del sol por donde sale el "viento solar"

se disponía en la época. El “evento Carrington” está considerado como el fenómeno solar más potente de la historia y se cree que puede repetirse cada 500 años aproximadamente. ¿Por qué no tuvo más consecuencias en su momento?. Realmente podemos pensar que en esa época el desarrollo tecnológico era escaso. El telégrafo estaba en sus orígenes y había escasísima tecnología y componentes eléctricos. Imaginemos hoy en día la destrucción que provocaría una tormenta de este tipo. Los satélites, en primer lugar, quedarían inservibles en su totalidad, con lo cuál dejarían de funcionar los GPS, móviles, sistemas de navegación de aviones, ordenadores, etc. Las líneas eléctricas y los sistemas electrónicos en general se verían dañados en casi su totalidad ya que sus componentes son muy sensibles a cualquier cambio de tensión. Además los transformadores eléctricos quemados no podrían ser sustituidos de forma rápida ya que hay muy pocas unidades de  repuesto y además para fabricarlos se requiere cerca de un año. Los ordenadores dejarían de funcionar con todo lo que eso conlleva: laboratorios médicos parados, hospitales sin luz ni agua, las comunicaciones cortadas y sin combustibles. En pocos días, semanas o meses el caos arrastraría a la población del planeta a guerras y hambrunas, llevando  la muerte a millones de personas. Esa parece ser la cruda realidad ya que la dependencia que  hemos creado hacia las nuevas tecnologías hace que cualquier error en las redes de comunicación suponga un transtorno casi insalvable en nuestra vida diaria. La vida, tal y como la conocemos hoy en día, dejaría de existir para retroceder miles de años en la historia de la humanidad…

Pero, la pregunta que nos podemos hacer es si habrá otra tormenta solar y, en su caso, cuando es previsible que ocurra.  En 1989 se produjo otro fenómeno adverso de dimensiones mucho menores que la de 1859, provocando graves daños en una planta hidroeléctrica de Canadá, y hay indicios de cierta actividad solar en el año 2000. Como ya comentamos anteriormente, este tipo de tormentas se repite de forma cíclica (hablamos de 500 años para las tormentas fuertes, pero de 11 años en cuanto a la aparición de manchas solares, explosiones de nubes de plasma, etc.) y desde el año 2008 parece ser que estamos inmersos en un nuevo ciclo solar que podría ser bastante potente, según un informe extraordinario financiado por la NASA (publicado por la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos) (se puede leer en inglés en la web siguiente: Severe Space Weather Events ). En dicho informe se da cuenta de la posible destrucción de una gran parte de la tecnología elaborada por los humanos en los últimos años, basada

Imagen de una tormenta solar y sus efectos sobre la Tierra

fundamentalmente en componentes electrónicos y redes de comunicación satelital y eléctricas (susceptibles de ser barridas por una fuerte tormenta solar). Tambien se indica que las posibilidades de que ocurra una tormenta solar tan dañina es difícil, pero no imposible. De hecho nadie puede predecir la virulencia de estos fenómenos, aunque si se sabe que tarde o temprano ocurrirá y – como se suele decir en estos casos (vale más una buena defensa que un buen ataque) – sería importante estar preparados para ello. ¿De que forma?. Mediante satélites que advirtieran, con la suficiente antelación, del peligro de la llegada de chorros de plasma procedentes del sol. Hoy en día solo hay un satélite (prácticamente en desuso) capaz de enviar (con entre 15-45 minutos de antelación) avisos de este tipo pero, lo que es más inquietante, no hay previsión de sustitución cuando éste deje de funcionar.  De lo que no cabe la menor duda es que – en caso de que hoy en día aconteciera un evento Carrington – los efectos serían devastadores (se calcula que unas 10 veces peores que los del huracán Katrina). Solo nos queda esperar acontecimientos que – según el informe mencionado – podrían ocurrir durante la primavera o el otoño de un año con una actividad solar elevada (como curiosamente lo será el 2012  y justo cuando el campo magnético terrestre se encontrará en peor disposición para poder soportar las “llamaradas solares”). Como veis, el 2012 se encuentra lleno de incógnitas y todo apunta a que algo inquietante pueda suceder durante estos dos años que nos quedan hasta la fatídica fecha señalada por los Mayas. Crisis financieras y sociales generalizadas (con el fin del sistema económico actual), guerras bacteriológicas, tormentas solares, un gran cambio a nivel mundial…… ¿Los Mayas tendrían razón y  SE ACERCA EL FIN DEL MUNDO?. Pronto los sabremos.

Mientras tanto, podeis entreteneros con los vídeos del programa CUARTO MILENIO de la cadena CUATRO, donde el periodista (especializado en este tema) del diario ABC, José Manuel Nieves, nos relata paso a paso en que consiste el evento Carrington y las consecuencias que podría acarrear para la población mundial un fenómeno de este tipo. No os lo perdais, ya que es muy interesante. Tambien os dejo otro vídeo de Discovery Channel que trata el mismo tipo de fenómeno.

FUENTES:

LA TORMENTA SOLAR DEL FIN DEL MUNDO (Artículo del diario ABC publicado por José Manuel Nieves)

LA TORMENTA SOLAR DE 1859 (Artículo de Wikipedia sobre este fenómeno)

SEVERE SPACE WEATHER EVENTS — Understanding Societal and Economic Impacts: A Workshop Report (Libro basado en el informe extraordinario financiado por la NASA y publicado por la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos en el cuál se estudian las repercusiones – a nivel mundial – que tendría un evento Carrington)

LA TORMENTA SOLAR DEL 2012 (PARTE 1) (CUARTO MILENIO. CADENA CUATRO)

LA TORMENTA SOLAR DEL 2012 (PARTE 2) (CUARTO MILENIO. CADENA CUATRO)


TORMENTA SOLAR Y EVENTO CARRINGTON (PARTE 1) (DISCOVERY CHANNEL)

TORMENTA SOLAR Y EVENTO CARRINGTON (PARTE 2) (DISCOVERY CHANNEL)


LUGO SE VISTE DE BLANCO


Ha llegado la nieve a Galicia provocando bastantes problemas en las carreteras pero, al mismo tiempo, dejando la capital lucense cubierta de un espectacular y hermoso manto blanco. Podeis ver algunas instantáneas sacadas hoy a primera hora de la mañana desde el adarve de la muralla.

Esta foto me ha llamado especialmente la atención. ¿Que creeis que expresan los ojos de este perro?

La mirada perdida de un pobre chucho