HECTOR AZNAR CASTELAO: “IN MEMORIAM”


Héctor Aznar Castelao, ese era su nombre. Tuve el enorme placer de tenerlo como alumno en el C.P.I. de Cospeito desde 2º hasta 4º ESO. En las navidades del año 2003, Héctor y sus primos Álvaro y Rubén se fueron a estudiar al IES de Villalba, por el traslado del domicilio familiar a dicha localidad. La despedida que se les brindó a los 3 chavales (su hermana Miriam ya había terminado sus estudios el año anterior) – como podreis comprobar en las imágenes de los vídeos – fue apoteósica, en correspondencia al cariño que siempre se les tuvo en el centro escolar. Los cuatro se hacían querer, pero tengo que decir que Héctor tenía algo especial, algo que lo hacía único y que no se podría explicar con palabras. Había que conocerlo para comprenderlo.Con su educación exquisita se quedaba con todo el mundo: con los amigos, con los profesores y con toda la gente que le rodeaba. Nunca le vi un mal gesto y siempre procuraba esbozar una sonrisa pícara de niño travieso, el niño que nunca llegó a crecer, ya que su vida se vio truncada de forma trágica a los 18 años de edad. Como reza el refranero popular: Hay quién nace con estrella y quién nace estrellado. Héctor, por desgracia, fue de estos últimos. Su vida no fue sencilla, ya que además de quedar huérfano de padre y madre desde pequeño, se sumó el tener que trasladarse a vivir fuera de su tierra (Ponferrada) con su tia-tutora, labrarse nuevas amistades en su nuevo destino y, finalmente cuando la vida comenzaba a sonreirle por vez primera, caer asesinado de forma cruel e inhumana por un deshecho de la sociedad, por alguien al que Héctor no había hecho daño alguno ya que era la bondad personificada. Todos los amigos que lo conocían coinciden plenamente en los mismos rasgos: A pesar de todos los problemas que tuvo en su vida, Héctor era un ejemplo de superación para muchos y la alegría de vivir para casi todos.

El asesinato de Héctor fue portada de toda la prensa nacional

Podeis creerme que en más de 20 años de trabajo no he encontrado a otro Héctor, a alguien con aquella bondad en sus ojos y aquella humildad en sus palabras.

El 6 de febrero del 2004, Héctor y sus primos participaron en el festival musical de San Valentín (teneis alguna imagen en los vídeos) a requerimiento de sus antigüos compañeros de colegio. Fue su última actuación….

El 20 de noviembre del 2005 –  tras cumplir los 18 años y alistarse en el ejército – fue destinado al cuartel de Camposoto (San Fernando – Cádiz). Al quinto día de estar allí – y tras unas palabras con un recluta de Vigo – éste le clavó en el pecho un machete que estaba afilando y que tenía en su poder de forma antirreglamentaria.

En la página de Javier (un instructor del cuartel que estuvo presente el día de los hechos):

http://la-osera-de-javi.spaces.live.com/Blog/cns!6D797E777563B26D!478.entry

podeis leer el detalle de los hechos tal y como sucedieron aquella tarde del 20 de noviembre. Os extracto un pequeño fragmento de lo ocurrido allí:

Hector Aznar Castelao era un alumno del Cimov-2 (Centro de Instrucción y Movilización nº 2), un aspirante a soldado profesional y se había incorporado, al igual que su asesino, hacía una semana. El día veinte de noviembre, se encontraba realizando el servicio de Cuartelero de Nave (Art. 184 de las RROO).

Un compañero le indicó que S.M.F.P. se encontraba en la camareta afilando un machete de grandes dimensiones, a pesar de la prohibición de tener armas en el acuartelamiento. Hector se acerco y le pidió al otro aspirante que guardase el machete ya que “si viene el Sargento de Cuartel me va a meter un puro”. El asesino (nada de presunto, hubo un montón de testigos) lo miró y sin pronunciar palabra le asesto una puñalada en el pecho, que le atravesó un pulmón, le hirió el corazón y le fracturó dos costillas (no puedo dejar de pensar con que fuerza debió de apuñalarlo para romperle dos costillas con la guarda del machete). El chico sólo pudo llegar hasta la puerta de la Compañía y cayo desplomado casi a los pies del Cabo 1º que llegaba en ese momento.

Mi compañero intentó prestarle los primeros auxilios mientras el Oficial de Cuartel, que había llegado con él, entraba en los dormitorios, alertado por los gritos de los demás alumnos que decían que había más heridos. Afortunadamente no era así. S.M.F.P. permanecía de pie, en medio de la nave y con el machete todavía en la mano, pero sin amenazar a nadie. Ni siquiera reaccionó cuando el Oficial le quito el arma.

Posteriormente, y a tenor de las declaraciones de los aspirantes, se supo que el homicida llevaba al menos dos días sin dormir, y que ese mismo día había estado diciendo cosas como: “Hoy es veinte de noviembre, aniversario de la muerte de Francisco Franco y José Antonio. Hoy va a morir alguien por España, también.” Pero nadie le dio mayor importancia. Tampoco sus compañeros.

Efectivamente. Hector Aznar Castelao falleció mientras era evacuado al Hospital Naval de San Carlos.

Pocos días después, cuando finalizó la autopsia y se entregó el cuerpo a los familiares (su hermana y sus tíos, ya que sus padres habían fallecido pocos años antes) se celebró un responso en el Patio de Armas del Acuartelamiento.

Este fue el final de la vida de Héctor; un final aterrador, infame y atroz que terminó con su corazón hecho añicos ( y el de todos sus amigos y familiares). Héctor no se merecía este final, necesitaba disfrutar de la vida que nunca pudo tener, de su novia, de sus amigos que lo querían… Y estaba comenzando a hacerlo… pero el cruel destino – una vez más – se cruzó en la vida de este chaval que solo tuvo un pecado en su vida: DESEAR VIVIR EN PAZ.

Espero que los vídeos que aporto (pido mil disculpas por la calidad de imagen, pero teneis que tener en cuenta que he tenido que pasarlos desde VHS con muy mala calidad por los años transcurridos) sirvan para recordar a este chaval al que no le dio tiempo a hacerse mayor. Es el trabajo de edición más duro que he hecho hasta el momento por la carga emocional del mismo, ya que el recordar esas viejas imágenes me ha traido grandes recuerdos y añoranzas.

Ojala que, esté donde esté, Héctor encuentre esa paz que siempre anheló. Aquí todos lo añoramos y lo seguimos queriendo como el primer día que lo conocimos.

DEP      Héctor Aznar Castelao

HÉCTOR AZNAR CASTELAO  “IN MEMORIAN” (1ª PARTE)

HÉCTOR AZNAR CASTELAO  “IN MEMORIAN” (2ª PARTE)

HÉCTOR AZNAR CASTELAO  “IN MEMORIAN” (3ª PARTE)